Ir al contenido principal

La Inmaculada Concepción

             

La fiesta de la Inmaculada Concepción se celebra el día 8 de diciembre. Los orígenes de esta festividad religiosa se remontan al siglo V, donde en el Concilio de Éfeso se hizo alusión a la proclamación de la maternidad divina de la virgen. A partir de este Concilio las festividades fueron proclamándose con más fervor entre los fieles.

En el siglo VI, a raíz del Milagro de Empel, la Inmaculada Concepción fue proclamada patrona de los Tercios españoles y actual infantería española.

Lo acaecido el 7 de diciembre de 1585 fue que el tercio del Maestre de Campo Francisco Arias de Bobadilla estaba combatiendo en la Guerra de los Ochenta Añoso con el almirante Holak, estando los nuestros sometidos a una situación bastante hostil. A pesar de que el enemigo nos ofreció una rendición honrosa fue rechazada por el ejército español. Holak entonces abrió diques para hundir el espacio donde se encontraba el ejército, quedando solo seco el monte Empel, donde los infantes del Tercio se refugiaron. Al intentar cavar para realizar una trinchera, un soldado se encontró una tabla flamenca que tenía pintada a la Inmaculada Concepción. Tras esto, los soldados, creyéndose protegidos, lucharon contra el ejército de Holak proclamándose victoriosos y desde entonces protegidos bajo el patronazgo de la Virgen Inmaculada Concepción. Este patronazgo se consolidaría tras la bula Ineffabilis Deus el 8 de diciembre de 1854 por el Papa Pio IX donde dice: “declaramos, afirmamos y definimos que ha sido revelada por Dios, y de consiguiente, qué debe ser creída firme y constantemente por todos los fieles, la doctrina que sostiene que la santísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de culpa original, en el primer instante de su concepción, por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Jesucristo, salvador del género humano. Por lo cual, si algunos presumieren sentir en su corazón contra los que Nos hemos definido, que Dios no lo permita, tengan entendido y sepan además que se condenan por su propia sentencia, que han naufragado en la fe, y que se han separado de la unidad de la Iglesia, y que además, si osaren manifestar de palabra o por escrito o de otra cualquiera manera externa lo que sintieren en su corazón, por lo mismo quedan sujetos a las penas establecidas por el derecho.” 4 años después, el 8 de diciembre de 1858 la Santa Sede declaró como dogma esta fiesta, aunque se celebraba en el Imperio Español desde 1644 y en toda la Iglesia desde 1708. Fue entonces cuando Pío IX ordenó levantar en la Plaza de España de Roma una columna en conmemoración. Son muchos vestigios los que tenemos del arraigo de esta fiesta. En el XI Concilio de Toledo el rey visigodo Wamba se hizo con el título de Defensor de la Purísima Concepción de María. El rey Carlos III creó la Orden de Carlos III y declaró a la virgen patrona de sus estados.

Desde el siglo VIII se celebra en la Iglesia bizantina la concepción de Santa Ana, la cual llegó hasta Gran Bretaña pasando a ser ya en el siglo XII la festividad de la Inmaculada Concepción.

Desde el siglo XIV hay referencias de cofradías en honor a la Inmaculada Concepción, como bien podemos ver en el pueblo de La Algaba, quien una de sus imágenes más devotas es la Purísima Concepción, siendo desde el siglo XVII, en 1644 cuando España otorga a la Inmaculada el rasgo de patrona.

Ramón G. Barrón dedica unan canción a esta.

Patrona augusta de España, purísima Concepción,
escucha nuestras súplicas protege a tu nación.

Un apóstol quiso a España bautizar
y la Virgen fue madrina en el pilar.
Desde entonces con materno corazón,
vela siempre por la ibérica nación.

La morisma cual torrente sin vallar
nuestra patria y religión quiso arrollar;
y aquel día aciago Covadonga fue
el supremo baluarte de la fe.

Patrona augusta de España, purísima Concepción,
escucha nuestras súplicas protege a tu nación.

Pilar de nuestra fe, clave de nuestra historia,
prenda de nuestra gloria y bienestar,
por ti, por ti esperamos siempre, siempre triunfar,
siempre vivir en paz.

Es una festividad religiosa mundial. Con la llegada de los españoles al nuevo mundo, hubo zonas como en Arequipa donde llevaron una estatua allá por el siglo XVIII, llamada y conocida como Mamita Conchita. La fiesta se ha hecho muy conocida teniendo un gran número de feligreses. La fiesta se da lugar en el Templo de San Francisco, que ha albergado dos estatuas de la virgen. Salían en procesión este día alcanzando un gran recorrido, hoy menor. Se le hacía una misa y tras esta una serie de eventos menos religiosos, como corridas de toros, peleas de gallos o danzas tradicionales de Arequipa.

            Como hemos visto en otras fiestas, en cada lugar geográfico se llevan a cabo unos ritos marcados por las tradiciones preservadas a lo largo del tiempo.

En Andalucía hay sitios como La Línea de la Concepción en Cádiz donde ese día se saca en procesión por las calles de la ciudad. En Murcia vemos que la fiesta se extiende 4 días, llevándose a cabo actos como “El Paseo” o “El Beso a la Bandera” o una procesión por las calles de la localidad. En Cáceres, en el Torrejoncillo, el 7 de diciembre se celebra la Encamisá, donde a las 10 de la noche sale la virgen acompañada de los paladines, hombres cubiertos de sábanas blancas. En la plaza del Torrejoncillo esperan unos jinetes que disparan escopetas cuando llega la virgen. El día 8, los habitantes de este pueblo se visten con camisas blancas para recordar el Milagro del Empel, anteriormente citado. En Arenales de San Gregorio, Ciudad Real, se celebra una misa y hogueras en honor de la patrona. También es patrona en el Valle de Tabladillo, en Segovia, donde la virgen es sacada en procesión mientras bailan jotas y bailes regionales al ritmo de la vallerina, con tambores, lo que se conoce como dianas y pasacalles. Cuando esto acaba y se llega a la iglesia subastan los palos que introducen a la Virgen.

Como hemos visto, no solo es en España donde este día se considera festividad en honor a la virgen. Entre otras tenemos ejemplos como el de Brasil, donde en varias ciudades se celebran ferias. En Chile, también se celebran ferias y miles de peregrinos acuden al santuario de Lo Vásquez, en la Ruta 68, tanto a pie como en bicicleta. En Colombia es un festivo nacional donde en la víspera se reúnen en familia para encender velas y faroles en las aceras de las calles en honor a la virgen. También se conoce como el día de las Velitas. En Guatemala hay gran devoción por esta. Los rezos empiezan en noviembre y terminan en enero. Antiguamente sus calles se iluminaban con fogatas para la procesión nocturna. Posteriormente, a la quema de las fogatas se les llamó quema del diablo que servía para purificar el material que se utilizaría en las fiestas.

En Sevilla es importante esta festividad, pues desde s primeros tiempos se ha vivido con gran fervor entre sus habitantes, pues como dejó escrito en una carta pastoral el arzobispo de Sevilla en 1896, don Marcelo Spínola: “Nadie que esté medianamente versado en el dogma católico ignora que el primer grito que se oyó en la iglesia para pedir la definición dogmática del Misterio de la Concepción Purísima de María, salió de España y partió de Sevilla". En el siglo XVII allá por el 1613, Diego Ortiz de Zúñiga recogió en sus Anales el levantamiento de los sevillanos por la defensa de que María era inmaculada. En este siglo hubo un enfrentamiento entre dos bandos totalmente dispares, los que defendían a María como inmaculada y los que decían que esta fue limpiada de pecado tras su concepción. Por esta discordia Mateo Vázquez de Leca y Bernardo de Toro, dos eclesiásticos sevillanos fueron a Roma para expresar al Papa lo ocurrido y que este atajara el problema. Este los apoya en la devoción inmaculista y prohíbe al otro bando defender sus ideas, al menos en público

En la actualidad tiene arraigo tres tradiciones que llevan siglos celebrándose: las tunas, los gozos a la Inmaculada y la  octava de los seises. En la noche anterior al día de la Inmaculada Concepción las tunas se reúnen entorno al monumento que se le hizo a la virgen en la Plaza del Triunfo, del que hablaremos posteriormente, y cantan serenatas en su honor Esta tradición empezó en 1952 cuando la Tuna de Peritos Industriales le cantó por primera vez. La tradición de colocarle flores a la estatua viene de 1931 debido a que durante la II República el Ayuntamiento quiso derribar este monumento y ante esto, la ciudad se reunió a su alrededor cantándole y colmándole de flores. Los gozos de la Inmaculada se celebran la mañana siguiente. Antes de que se celebre la función a María Santísima de la Concepción en la hermandad del Silencio, en la Iglesia de San Antonio Abad la Banda del Sol realiza tres toques de clarines desde su campanario. Entonces se realiza un desfile desde la iglesia hasta los jardines de Murillo.  También hay que mencionar que esta Hermandad desde principios del siglo XX, un nazareno lleva un cirio votivo con la imagen de la inmaculada y el escudo de El Silencio y otro porta una espada. En la catedral, a primera hora de la mañana encontramos Lecturas y Laudes de parte del Cabildo de la Catedral y tras esto se celebra una misa Pontifical de la Inmaculada, llevada a cabo por el Arzobispo de la Diócesis. Por la tarde los seises bailan, otra de las grandes tradiciones de este día, tiene una antigüedad de cuatro siglos. En esta ocasión visten con los colores de la Inmaculada, blanco y azul. Este año, 2020, se cumplen 252 años desde que se promulgó la bula Quantum Ornamenti por Clemente XIII

 

Los componentes de la tradición que hemos mencionado anteriormente podemos verlos reflejados en este cuadro de Alfonso Grosso que se encuentra sobre la Puerta de la Inmaculada Concepción de la Catedral de Sevilla. En este cuadro queda representado el momento en el que el Papa Pio IX con la vestimenta papal firma la bula del Dogma de la Inmaculada Concepción, la cual es llevada en brazos por un ángel. En la parte derecha del cuadro vemos al arzobispo de Sevilla, Marcelo Spínola, con la capa azul que se le concedió a esta ciudad como privilegio. Vemos tras el a un seise y a otro que porta el estandarte del Sacramental Sagrario. Entre ambos vemos a un nazareno de la Hermandad del Silencio que lleva la bandera de la concepción. En el cielo aparece la Inmaculada Concepción con el rostro de la Esperanza Macarena, virgen que tiene gran devoción en la ciudad de Sevilla. Esta va vestida con una túnica jacinto, como se estilaba en la Edad Media y un manto azul. Bajo esta aparece el puerto de Sevilla con galeones que se dirigían a las Américas. Además de esto, desde nueve días antes de que llegue el día señalado se crean las novenas, unos días señalados donde se hacen misas y se dan determinados rezos, cantos y lecturas en honor a la virgen.


Han sido múltiples las variantes iconográficas que la Inmaculada ha tenido a lo largo de la historia: la Virgen apocalíptica, el árbol de Jessé o la que nos acontece, la Inmaculada Concepción. Antes de pasar a la iconografía de la Concepción, haremos un breve inciso y mencionaremos que la idea originaria de este dogma se dio en la Iglesia Griega, unido a los comentarios recogidos en el Protoevangelio de Santiago, donde se nos cuenta cómo la virgen fue concebida de forma milagrosa. Es entonces cuando aparece la iconografía del Abrazo en la Puerta Dorada de Jerusalén, iconografía que dura hasta el siglo XV.


Tenemos algunos ejemplos de pinturas que tratan este tema de artistas, como el Greco, José de Ribera o Zurbarán.

 


          La iconografía de la Inmaculada Concepción es una mujer joven, ataviada con túnica blanca, símbolo de pureza, y un manto azul, de amor celestial. Cruza sus manos sobre el pecho o las une en seña de rezo. La virgen se encuentra sobre una peana de luna en cuarto creciente con las puntas hacia arriba, rodeada de un cortejo angelical, llevando sobre su cabeza una corona de doce estrellas.

Esta iconografía fue engendrada por Francisco Pacheco en su tratado Arte de la Pintura.“Pocos días después de la istoria [sic.] passada se considera que llegó el dichoso día de la inmaculada Concepción de la Santíssima Virgen, en cuya pintura se deve advertir que algunos quieren que se le pinte co[n] el niño Iesus en los braços por hallarse algunas imagines antiguas desta manera por ventura fundados (como advirtió un docto dela Compañía) en que esta Señora gozó de la pureza original en aquel primer instante, por la dignidad de Madre de Dios, aunque no avia llegado el tiempo de co[n]cebir en sus puríssimas entrañas al Verbo eterno. I assí desde aqué punto (como sienten los Santos) era Madre de Dios, i en ningún tiempo dexó de serlo: i tal, que no fue possible ser mejor, como no fue possible tener mejor hijos. Pero sin poner a pleito la pintura del niño en los braços, (para quie[n] tuviere devoción de pintarla assí) nos co[n]formaremos con la pintura que no tiene niño: porque esta es más común: como lo muestran las medallas que a instancia de la Sagrada Orden de San Francisco (antigua defensora del misterio) bendixo Leon Decimo, concediéndoles muchas gracias e indulgencias: no tiene niño en los braços, antes tiene puestas las manos, cercada del Sol, coronada de Estrellas, i la Luna a los pies, con el Cordón de San Francisco a la redonda. I aún se esfuerça más esta opinión viendo que en la nueva Religión Militar deste Misterio, instituida en Roma con autoriada de la Santidad de Urbano VIII, se embió a 22 de Iulio de 1626 con el título de Embaxador a la Magestad Católica, a don Enrique de Guzmán, cavallero Sevillano. La esta[n]pa con el Abito; que es una Cruz mui galana, i en medio la imagen de nuestra Señora, con el niño Iesus en los braços. I despues se estampó otra segunda sin el, reforma[n]do la primera, las cuales puedo mostrar: con lo que me haze mucha fuerça, por averse enviado en tiempo tan advertido. Esta pintura (como sabe[n] los doctos) es tomada de la Misteriosa Muger que vio San Iuan en el cielo con todas aquellas señales. I assí la pintura que sigo es la más conforme a esta sagrada revelación del Evangelista, i aprovada de la Iglesia Católica con la autoridad de los santos i sagrados intérpretes. I alli no solo se halla sin el niño en los braçosmas aun sin averle parido, i nosotros acabada de concebir le damos hijo. En cuya conformidad el regalado Berdardoumedecidos sus labios en discíssima leche virginal, llama a la Virgen. Señal Milagrosa: porque lo fue en el primer instante de su Concepción; pues hizo alarde en ella la Magestad de Dios de su infinito pode de su ardiente amor, i profunda sabiduria; no dexando llegar la culpa original. Milagro que pasmó a los espíritus Angélicos, i confundió al mesmo infierno.

Ase de pintar, pues, en este aseadissimo Misterio esta Señora en la flor de su edad de doze a treze años, hermosíssima niña, lindos i graves ojos, nariz i boca perfetissima, i rosadas mexillas, los bellíssimos cabellos tendidos de color de oro, enfin cuanto fuere possible al umanopinzel. Dos hermosura ai en el ombre, conviene a saber de cuerpo i alma, i ambas las tuvo la Virgen incomparablemente: porque la corpora fue un Milagor, (como juzgó San Dionisio) i no uvo criatura más parecida a su hijo, que fue el modelo de toda la perfeción. Los demás hijos diviertense en la asimilación del padre i la madre, como de diferentes principios: pero Cristo señor nuestro, como no tuvo padre en la tierra, en todo salió a su madre: que después del hijo fue la criatura más bella que Dios crió. I assí la alaba el Espíritu Santo (cuya letra se aplica siempre a esta pintura) Tota pulchra es amica mea. Ase de pintar con tunica blanca, i manto azul; que assí apareció esta Señora a doña Beatriz de Silva Portuguesa que se recogió despues en Santo Domingo el Real de Toledo, a fundar la Religión de la Concepción pursíssima: que confirmó el papa Iulio Segundo año de 1511. Vestida de Sol, un Sol ovado de ocre i blanco, que cerque toda la imagen unido dulcemente con el cielo; coronada de estrellas, Doze estrellas compartidas en un círculo claro entre resplandores, sirviendo de punto la sagrada frente, las estrellas sobre unas manchas claras formadas al seco de purissimo blanco, que salga sobre todos los rayos. Pintólas mas bien que ninguno don Luis Pascual Monje, en la istoria de San Bruno par la gran Cartuxa. Una corona imperial adorne su cabeça, que no cubra las estrellas. Debaxo de los pies la luna; que aunque es un globo sólido (tomo lice[n]cia para hazerlo) claro i transparente sobre los paises, por lo alto más clara i visible la media Luna, con las puntas abaxo. Si no me engaño pienso que e sido el primero que a dado más magestad a estos adornos, a quien van siguiendo los demás. En la Luna especialmente e seguido la docta opinión del Padre Luis del Alcaçar, ilustre hijo de Sevilla, cuyas palabras son esta: Suelen los pintores poner la Luna a los pies destaMugerhazia arriba. Pero es evidente entre los doctos Mathematicos, que si el Sol a la Luna se carean, ambas puntas de la Luna an de verse haziaabaxo; de suerte que la Muger no estava sobre le concavo sino sobre el convexo. Lo cual era forçado para que alumbrara a la Muger que estava sobre ella, recibiendo la Luna la luz del Sol. I plantada en un cuerpo sólido, como se a dicho, aunque lucido avia de assentar en la superficie de afuera. Suele poner en lo alto del cuadro Dios Padre, o el Espíritu Santo, o ambos, con las palabras del Esposo, ya referidas. Los atributos de tierra se acomodan acertadamente por pais, i los del cielo, si quieren entre nubes. Adornase con Serafines i con Angeles enteros que tienen algunos de los atributos. El Dragón, enemigo común, se nos avia olvidado a quien la Virgen quebró la Cabeça, triunfando del pecado original I sie[n]pre se nos avia de olvidad. La verdad es que nunca lo pinto de buena gana, i lo escusaré cuanto pudiere, por no embaraçar mi cuadro con el. Pero en todo lo dicho tienen licencia los pintores de mejorarse.”

Pero a pesar de ser el creador de la nueva iconografía que irá cogiendo peso hasta implantarse en su totalidad los siglos posteriores, Pacheco seguía representando a la Inmaculada Concepción como en los inicios, con túnica color jacinto, como se venía haciendo desde la Edad Media

 


Centrándonos en el ámbito sevillano, debemos mencionar la labor de Bartolomé Esteban Murillo, quien rompió el estatismo implantado por Pacheco para darle gran dinamismo a la Inmaculada que podemos apreciar en el movimiento de los paños así como en los querubines. Este pintor ya sí usó la túnica blanca que Francisco Pacheco redactó en su tratado, cambiando eso sí, la media luna por una llena. 


También es de necesaria mención Juan Martínez Montañés quien llega a Sevilla en el último tercio del siglo XVI, coincidiendo con los debates sobre la iconografía de la Virgen. Es entonces cuando este crea el arquetipo dela virgen Inmaculada Concepción sevillana. El formato que usa es rectangular vertical con una base trapezoidal. Usa gran volumetría en los paños dando sensación de pesadez y estos se cruzan diagonalmente en la parte delantera. Ejemplo de estos podemos encontrarlos en la Catedral de Sevilla conocida como La Cieguecita. Esta presenta un tamaño natural y se posa en una peana de media luna con tres cabezas de ángeles.


            Más próximo a la actualidad seria el monumento a la Inmaculada Concepción que se encuentra en la Plaza del Triunfo de nuestra ciudad. Fue creada por el arquitecto Juan Talavera y Heredia y el escultor Lorenzo Coullaut Valera en el siglo XX. Se trata de una columna coronada por la estatua de la Inmaculada concepción y en cuya base se representarían Murillo, Miguel Cid, Martínez Montañés y Juan de Pineda.



 



“Batalla del Milagro del Empel” http://www.grandesbatallas.es/batalla%20de%20empel.html 

“FIESTAS PATRONALES 2016 EN HONOR A LA INMACULADA CONCEPCIÓN” https://herenciainmaculada.blogspot.com/2016/11/fiestas-patronales-2016-en-honor-de-la.html 

Francisco Pacheco, El Arte de la pintura, su antigüedad y grandezas, Sevilla. 1649. Biblioteca  Nacional de España. POR SIMON FAXARDO. pp. 481-484.

Iconografía de la Inmaculada en la escultura sevillana de los siglos XVI, XVII Y XVIII 

Federación de Enseñanza de CC.OO. de Andalucía. Número 6. Enero 2010

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las tabulae lusoriae en Itálica

¿Conoces las tabulae lusoriae de Itálica? Las tabulae lusoriae eran tableros de juegos, parecidos a nuestro tres en raya, a los que solían jugar los varones adultos. Se creaban mediante incisiones en las calzadas y estaban colocados en los puntos de más afluencia de las ciudades. En itálica hemos encontrado varios a lo largo del Conjunto Arqueológico. En el anfiteatro se conservan cinco, justo a la entrada de la Porta Triumphalis y frente a las capillas de las diosas Nemesis y Dea Caelestis. A la entrada de la ciudad conservamos dos tableros, cerca de las casas, donde los hombres libres se detendrían a pasar su tiempo libre. Y la última conservada se encuentra en el teatro, creado en época de Augusto y reformado en varias ocasiones. Allí, junto a la grada privilegiada se encontraría uno para que se entretuviesen antes de empezar el espectáculo.

Los retraticos

              Las miniaturas   surgieron en la corte de los siglos XVI-XVII encargadas por los reyes. La moda surgió por pintores como Antonio Moro y Sofonisba Anguissola.

27 de enero, Día Mundial de la Restauración. La Santa Cena en el Monasterio de San Isidoro del Campo

      Al ser Historiadora del Arte valoro mucho las necesarias ramas de la Conservación y la Restauración de las obras de arte y he creído que hoy, 27 de enero, era un buen día para poner en valor esta etapa del Monasterio ya que se celebra el Día Mundial de la Restauración.      Ente 1998 y 2002 se llevaron a cabo labores las labores de Restauración en el Monasterio de San Isidoro del Campo, para poder volver a abrirlo al público tras su nefasto estado de conservación.